Una sola solución, todos los beneficios: la lección de dos jardines en Coyhaique Una sola solución, todos los beneficios: la lección de dos jardines en Coyhaique

Una sola solución, todos los beneficios: la lección de dos jardines en Coyhaique

  • Mauricio Pinto Bass
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Una sola solución, todos los beneficios: la lección de dos jardines en Coyhaique

Cuando alguien elige cómo calefaccionar una casa, un jardín infantil o un proyecto habitacional, suele comparar sistema por sistema: este es más limpio, aquel es más barato, este otro es más silencioso. Y la conversación se queda ahí, en beneficios sueltos.

Pero la pregunta de fondo es otra: ¿cuál de todos reúne, en un solo sistema, todo lo que de verdad importa? Porque casi cualquier alternativa gana en algo. Lo difícil —lo raro— es que gane en todo a la vez.

En EBASS llevamos años convencidos de una idea, y no la decimos como eslogan, sino porque la vemos funcionar en terreno: el piso radiante eléctrico no destaca por un beneficio, sino por reunirlos todos juntos. Y hace poco, en una de las ciudades más exigentes de Chile en calidad del aire, tuvimos la mejor prueba de eso.

No es un beneficio: son todos, en el mismo sistema

Repasemos qué pide una buena calefacción, y veamos honestamente cómo le va a cada opción.

Salud y aire limpio. Sin combustión, no hay humo ni material particulado —crítico en ciudades con Plan de Descontaminación—. Además no mueve aire ni levanta polvo, así que es amable con alergias y vías respiratorias. La leña y las estufas a combustión pierden aquí de entrada.

Confort parejo. El calor sube desde el piso y se reparte de forma uniforme, sin puntos fríos ni radiadores ardiendo en una esquina.

Silencioso e invisible. Sin ventiladores ni ruido, y todo va bajo el piso: no ocupa suelo ni pared. Un split es eficiente, pero hace ruido, mueve aire y su unidad queda expuesta.

Seguro. Sin llama, sin gas, sin riesgo de monóxido y sin superficies calientes al alcance. En espacios con niños, esto no es un detalle menor.

Eficiente y sin mantención. Con termostato independiente por ambiente, uno calienta solo lo que usa. Y no hay chimenea que limpiar, filtros que cambiar ni partes móviles que fallen.

Sustentable. Al ser 100% eléctrico, es compatible con energía renovable: hoy funciona limpio y mañana aún más, a medida que la matriz se descarboniza.

Ahora bien, seamos justos, porque un buen sistema también se mide por lo que reconoce de sí mismo. El único punto donde el piso radiante eléctrico pide atención es el costo de operación: la electricidad puede salir más cara por unidad que la leña. La buena noticia es que ese costo se controla —y mucho— con dos cosas: el termostato, que evita gastar de más, y una buena aislación de la vivienda, que conserva el calor generado. (De eso hablamos al escribir sobre el "quinto pilar": aislar y generar calor son parte del mismo problema.)

La conclusión es simple, y es la que nadie más puede reclamar: el piso radiante eléctrico entrega el confort de la losa radiante sin necesidad de una caldera, y la limpieza de lo eléctrico sin el ruido, el aire movido ni el equipo a la vista. Es el único que marca todas las casillas al mismo tiempo.

La prueba: dos jardines infantiles en Coyhaique

Coyhaique es una de las ciudades más exigidas del país en calidad del aire, con inviernos duros y nieve. Si un sistema funciona bien ahí, y encima en jardines infantiles —donde las normas y el cuidado de los niños son máximos—, funciona en cualquier parte.

En dos jardines de Fundación Integra en esa ciudad, el Jardín Infantil y Sala Cuna Mackay y el Jardín Infantil y Sala Cuna Nueva Esperanza, se optó por piso radiante eléctrico como parte de su modernización. Nosotros instalamos ese sistema: llegamos a través de la constructora que se adjudicó la obra, y así conocimos de cerca el proyecto.

Fueron cerca de 950 m² entre ambos jardines. Por normativa, el piso terminado era vinílico en rollo, así que instalamos heating cable (cable calefactor), con un termostato WiFi independiente por cada ambiente, para control fino y eficiente sala por sala.

Y lo más importante es lo que ese cambio significó en la práctica. El sistema anterior era caldera a gas con radiadores, y traía dos problemas serios:

  • Los radiadores concentraban calor en superficies al alcance de los niños: un riesgo permanente.
  • Cuando nevaba, las cañerías se congelaban. Y cuando eso pasaba, se suspendían las clases.

Con el piso radiante, esos dos problemas simplemente desaparecen: no hay superficies calientes que quemen, y no hay cañerías que congelar. El calor está donde tiene que estar —en el piso, a la altura de los niños— y las clases no dependen del clima.

Al evaluar el funcionamiento junto al equipo de infraestructura de Integra, comparando un año de operación contra el sistema de gas anterior, el ahorro estimado fue cercano al 50%. Menos riesgo, más continuidad y, además, la mitad del gasto.

Y no somos solo nosotros diciéndolo. Medios regionales de Aysén destacaron al Mackay como uno de los jardines más modernos del país, mencionando expresamente su climatización mediante pisos radiantes eléctricos. La Revista de Educación del Ministerio le dedicó un reportaje bajo el título "calefacción que no contamina", donde la propia directora del jardín describe cómo, a diferencia de otros sistemas, el calor llega primero a los niños, a su altura, aportando bienestar incluso cuando gatean o andan descalzos.

Lo que sirve en un jardín exigente, sirve en la vivienda

Si el piso radiante eléctrico resuelve la calefacción en jardines infantiles públicos, con climas duros y normas estrictas, resuelve también la de una vivienda. De hecho, también lo hemos instalado en una vivienda social piloto en Coyhaique, con la misma lógica: una solución limpia, segura y eficiente, pensada desde el diseño.

Para quienes evalúan y deciden qué se construye —EGIS, constructoras, arquitectos— ese es el punto: no se trata de agregar un lujo, sino de incorporar desde el inicio una solución accesible que mejora de verdad cómo viven las familias, y que ya demostró funcionar en el terreno más exigente.

Conversemos

Si tienes un proyecto —de vivienda, equipamiento o rehabilitación— donde quieras evaluar la factibilidad de incorporar piso radiante eléctrico, escríbenos. Lo revisamos juntos, sin costo, con la experiencia de haberlo hecho donde más se exige.

EBASS — Calefacción por Suelo Radiante Eléctrico
 +56 9 3203 2204          www.ebassradiante.cl

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