¿Cuándo se acuerda uno de la calefacción? Casi siempre, con la primera helada. Hasta ese día el tema se ve lejano, y de pronto se vuelve urgente: la casa está fría, los niños se resfrían y hay que resolverlo ya.
El problema es que una decisión tomada con frío casi nunca es la mejor. Y en calefacción, la diferencia entre decidir en mayo y decidir en octubre es enorme.
Lo que pasa cuando se decide en pleno invierno
Con urgencia, uno elige lo que está disponible, no lo que más le conviene. Se compra la estufa que queda en la tienda, se repite lo que se usó el invierno anterior o se deja el cambio "para el próximo año". Y cuando el combustible escasea, como pasa con las filas por pellet que se repiten en el sur, el apuro es todavía mayor.
Si la decisión implica una obra, el invierno también juega en contra: la casa está habitada, el clima complica los trabajos y todos quieren lo mismo al mismo tiempo. Lo que en primavera se hace con calma, en junio se hace contra el reloj.
Por qué el piso radiante pide anticipación
El piso radiante eléctrico no es un artefacto que se enchufa. Va bajo el piso y queda incorporado a la construcción, igual que la instalación eléctrica. Eso tiene una gran ventaja, porque es invisible, silencioso y no requiere mantención, pero también significa que hay que definirlo en el momento correcto.
Ese momento es antes de poner el piso final. Si estás construyendo o remodelando este verano, es el momento exacto: hacerlo después significa levantar el piso.
Además, cada sistema tiene sus tiempos. El cable calefactor va embebido en un mortero de 3 a 5 cm, que necesita su tiempo de fraguado antes de encender el sistema por primera vez. El film se instala junto con el piso flotante, así que hay que coordinarlo con quien pone el piso. Y como cada ambiente lleva su propio circuito y su termostato, conviene revisar con anticipación la capacidad eléctrica de la casa.
Nada de eso es complicado. Pero todo sale mejor cuando hay tiempo.
Planificar con calma: lo que se gana
Decidir en primavera o verano permite hacer bien cosas que en invierno se saltan:
Cotizar y comparar sin presión, con los metros cuadrados reales de cada ambiente y el tipo de piso definido.
Revisar la aislación. Como escribimos en el blog del quinto pilar, aislar conserva el calor y la calefacción lo genera: ambas cosas funcionan mejor si se piensan juntas.
Coordinar con el constructor, el eléctrico y quien instala el piso, para que cada uno entre en su momento y nadie tenga que deshacer el trabajo del otro.
Tener el sistema funcionando y probado en abril, antes del primer frío, y no instalándose en medio de él.
Si estás pensando en hacerlo
Un orden simple para esta temporada:
Ahora: define qué ambientes quieres calefaccionar, cuántos metros cuadrados tiene cada uno y qué piso final vas a poner.
Antes de que parta la obra: pide la cotización y revisa con tu eléctrico la capacidad del empalme.
Durante la obra: instala el sistema antes del piso final, en coordinación con el constructor.
Antes del invierno: programa los termostatos y prueba el sistema con calma.
En resumen
El frío llega todos los años, en la misma fecha. La diferencia no está en cuánto frío hace, sino en si te pilla preparado. Pensar la calefacción en primavera no es apurarse: es darle a una decisión que dura décadas el tiempo que merece.
Si estás construyendo o remodelando este verano y quieres evaluar el piso radiante con tiempo, escríbenos.
EBASS — Calefacción por Piso Radiante Eléctrico · +56 9 3203 2204 · www.ebassradiante.cl
